Exposición: “La medicina de les dones. Ginecologia Històrica a Catalunya” -último mes de visita

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Entramos en el último mes de visita de la exposición: “La medicina de les dones. Ginecologia Històrica a Catalunya”, que quedará cerrada el 5 de enero de 2017. Se puede visitar gratuitamente en la sede del Colegio de Médicos de Barcelona (CoMB), en horario laboral, de lunes a sábado.

No os perdáis la posibilidad de ver en directo una silla de partos: una reflexión que va más allá de la transformación espacial de las personas que participan.

Una última oportunidad para contemplar esculturas en yeso policromado y en cera surgidas de los talleres escultóricos de la Facultat de Medicina de la Universidad de Barcelona del siglo XIX.

Un espectacular cuadro de J. Sala permite asistir a una intervención quirúrgica en una de las primeras salas de operaciones de la Barcelona de finales del siglo XIX.

También extraordinaria es la riqueza material de la ginecología y de la obstetricia como especialidades médicas en su proceso de formación en la Cataluña contemporánea.

Sin descuidar tampoco los espacios profesionales en la geografía de la ciudad de Barcelona.

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Una especialidad en manos de mujeres a principios del siglo XXI: ya son más de la mitad de la profesión. Un techo de vidrio no ha permitido, sin embargo, que lideren todos los ámbitos institucionales laborales.

Una exposición del Museu d’Història de la Medicina de Catalunya para el CoMB.

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Fins al 5 de gener a la seu del CoMB:

Passeig de la Bonanova, 47
08017 Barcelona
Com arribar

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El manicomio de Reus o el patrimonio de la resistencia

Se acaba de celebrar (19-20/abril/2016) el Simposio Historia y Etnografía Hospitalaria, que forma parte de los V Abrils de l’Hospital que organizan el MARC (JM Comelles y J Barceló) y Magna Ars-UB (A Conejo): marc.urv.cat. El encuentro entre profesionales de la historia y de la antropología, unidos por un interés académico por los establecimientos hospitalarios, ya se ha convertido en una sólida propuesta para ricos diálogos y perspectivas de investigación.

La segunda jornada tuvo lugar en el Institut Pere Mata de Reus. Se trata de un lugar especial. Es el fruto de la acción de una sociedad opulenta, benefactora y burguesa al problema de la enfermedad mental. El primer impulso lo da el médico Emili Briansó Planas mediante la creación de una sociedad reusense (1896) con el fin de crear un manicomio privado. En el proyecto, los médicos alienistas Rodríguez Méndez y Galcerán Granés participan en la localización geográfica y el asesoramiento arquitectónico de un proyecto que firma Lluís Domènech i Muntaner en 1897. Se inaugura hacia 1900 y en 1910 los propietarios acuerdan el nuevo nombre –Institut Pere Mata- en recuerdo y homenaje al psiquiatra de Reus. El complejo es una verdadera ciudad de locos, con 18 edificios, separados por jardines, cerrados por un poderoso muro, divididos por sexo, condición social y usos médicos según las clasificaciones mentales vigentes. La concepción higienista de libre circulación de aire y luz y de separación pabellonar para evitar el progreso de posibles infecciones recorre todo el proyecto.

Este lugar sigue siendo un centro para la asistencia de enfermos mentales. Ha experimentado algunas ampliaciones y modificaciones, pero esta situación ha resultado determinante para que todo el conjunto patrimonial siga en pie. La jornada que mencionamos tuvo lugar, de manera concreta, en el llamado pabellón de distinguidos. Se trata de un espacio único. A diferencia de los demás pabellones, este no sólo conserva la arquitectura sino también toda la decoración y el mobiliario original, pensado para pacientes y familiares de la burguesía pudiente: habitaciones con alcoba, salas de sociabilidad como el salón de billar o el comedor. Toda la riqueza modernista de los artesanos especializados en las cerámicas, mosaicos, pinturas, estucados, vidrieras, marquetería, ebanistería, etc.

Los usos del hospital durante la guerra de 1936, como hospital de sangre y hospital militar, y hasta su desalojo en enero de 1939 y nuevo uso como psiquiátrico desde mayo de 1939 ha sido descrito por Carles Hervàs (La xarxa hospitalària a Catalunya durant la Guerra Civil, Manresa 2014). Parece que los mandos militares y dirección sanitaria republicana se alojaron, de manera cuidadosa, en ese pabellón de distinguidos.  Este lugar perdió su función asistencial cuando en los años 1960 fue contratado el médico Francesc Tosquelles. Este reusense fue discípulo de Emili Mira, miembro del POUM, exiliado en 1939 en Francia, en Saint-Alban, donde reconstruye su vida profesional y donde aplica los conceptos revolucionarios de Lacan (“hablar cura”). A partir de 1967, el pabellón se convierte en lugar de trabajo del nuevo equipo profesional y espacio de “déconnage” (“desbarrar” en catalán) o escucha del paciente (recordad aquel gran proyecto en el MACBA: http://www.macba.cat/es/expo-tosquelles).

En esta jornada de trabajo, los organizadores nos pidieron hablar sobre patrimonio hospitalario en ese marco sensacional. Las conclusiones deberían llegar a nuestros gestores culturales y a los decanatos de las ciencias de la salud: reconocimiento de los espacios de ciencia, desarrollo de una cultura médica, sensibilidad respecto a la propia cultura material generada, fomento de un turismo cultural de calidad, contribución a una ciudadanía activa y participativa y diálogo con el pasado para entender y reformular el presente.